ESP Cuadernosdejazz, Yahvé M. de la Cavada (may.2010)

La sorpresa, el riesgo o el culto a lo inesperado son conceptos que siempre me parecen positivos en cualquier forma de creación artística, no digamos ya en el jazz. Chant fue originalmente un trío acústico, y así han funcionado durante años, llegando a sacar un álbum en 2003. Cuando afrontaron la grabación de este segundo disco decidieron mutar e introducir instrumentos eléctricos, sintetizadores y algunas extravagancias para tomar una dirección en la que el riesgo, la sorpresa y lo inesperado tienen mucho peso. Es difícil diferenciar lo que hay escrito y lo que es pura improvisación en Ma Io Ch’in questa lingua y eso hace que el resultado contenga momentos realmente estimulantes. El problema es que, al mismo tiempo, hay pasajes que se hacen largos y un tanto aburridos, lo que resulta toda una losa para cualquier grabación. El grupo suena fresco e interesante, no hay duda, pero a veces eso no es suficiente.